Por José Irán Moreno Santos
El 13 de junio de 2018, el 68.º Congreso de la FIFA, celebrado en Moscú, Rusia, eligió la candidatura conjunta para celebrar el Mundial de 2026 en las sedes de México, Estados Unidos y Canadá; superó a la propuesta de Marruecos por 134 votos contra 65. Fue así que, desde el año 2018, nuestra sociedad y nuestras autoridades conocían este gran evento. Han pasado 8 años de aquella decisión. Tres sedes eran las afortunadas: Ciudad de México con su majestuoso estadio Azteca, Jalisco y su monumental estadio Akron, y Monterrey con el extraordinario Gigante de Acero.
En estas sedes se jugarán 13 partidos: 5 en el Azteca, 4 en el Akron y 4 en el Gigante de Acero. El Azteca tiene una capacidad de 87,500 espectadores, el Akron 49,850 y el Gigante 53,500. Si sumamos los partidos a celebrarse en México y en sus sedes, el Azteca tendría una asistencia de 437,500, el Akron 199,400 y el Gigante de Acero 214,000.
En estricto sentido, tendríamos 850,900 asistentes a los trece partidos. Aumentemos tal vez 500 personas de la FIFA, patrocinadores internacionales, jugadores y equipo técnico.
Solo en la CDMX, en los 5 partidos tendríamos casi medio millón de aficionados con boleto pagado, y dicen las autoridades que tendremos 5 millones de visitantes; si esos 5 millones vienen a los partidos en la CDMX, cuatro millones y medio no podrán entrar al Estadio Azteca, y si esos mismos vienen a todos los partidos, más de cuatro millones no podrían asistir a ningún partido porque no tendrían boletos.
El discurso oficial se desmorona y mienten al anunciar tantos turistas extranjeros en México que vendrán a los partidos del Mundial.
Desde 2018 las sedes conocían de su responsabilidad, han pasado 8 años y las obras de movilidad, transporte y hospedaje están en proceso con la promesa de que estarán días antes del silbatazo inicial, lo cual no parece ser posible.
No hay forma de calentar el ambiente futbolístico en los chilangos cuando viajas a tu trabajo o a la escuela en metro y está en obra negra la línea 2 y sus conexiones.
No hay forma de generar apoyo a esta gesta deportiva cuando vialidades estratégicas están siendo modificadas sin ningún beneficio social, solo por el tiempo del Mundial y, después, obra inservible.
Han pasado 8 años y la inversión con planeación que la CDMX debió programar está haciéndose con prisas y mal hecha. Estos gobiernos de Morena no tienen proyecto, solo administran, y administran mal.
Se planteó recuperar y abrir nuevas canchas de fútbol y no hay un mapa como para visitarlas; la ciudad está más gris que verde, como debería verse y ser.
Tenemos un déficit de seguridad, vialidad y transporte que durante los últimos 8 años no se ha logrado equilibrar; los ciudadanos de esta gran ciudad no tenemos un plan de emergencia en caso de algún incidente grave que se pudiera suceder en el marco de esta gesta deportiva.
Se intenta que empresas de todos los tamaños promuevan el trabajo en casa; seguramente la Secretaría de Educación de la Ciudad terminará su ciclo escolar antes del inicio del Mundial y se solicitará a la población en general quedarse en casa para evitar tráfico, transportes llenos (como todos los días sin Mundial) y no participar en marchas o manifestaciones porque se teme que se muestre una imagen no muy buena al mundo, a pesar de nuestros problemas de violencia, inseguridad, desaparecidos, carestía, campo sin apoyos, etc., etc., etc.
La Ciudad de México aún no está lista para el Mundial; las autoridades no han sabido comunicar y es muy probable que sean superadas por su incapacidad y por su falta de capacitación para emergencias.
Guadalajara y Monterrey tienen problemas de igual magnitud; esto me remite a pensar que no es solo un tema de partidos políticos, sino de incapacidad gubernamental, falta de proyecto de gobierno y mantenimiento urbano que nuestras ciudades deberían tener por el pago de impuestos de sus ciudadanos.
Son solo 13 partidos y no estamos preparados para un evento de esta magnitud; si solo México hubiera sido sede de todos los partidos, estaríamos viviendo una esquizofrenia gubernamental.
De fútbol no hablamos; han salido en estos días escándalos que evidencian la corrupción en la Federación Mexicana de Fútbol, que seguramente se reflejará en el resultado de la selección.
Por el momento, las ciudades sedes tienen dificultades para terminar obras y tener control real de los diversos escenarios que se pudieran suceder.
Esperemos los conflictos posmundial con constructoras y empresas de servicios que seguro se van a tener. Hay que darles seguimiento porque habrá demandas de falta de pagos a proveedores por parte del gobierno de la CDMX.
NOTA DE PROTESTA
Condenable que los gobiernos de Venezuela y Nicaragua reaccionen cuando se aplican medidas de fuerza y liberen presos políticos, pero su reacción es insuficiente, por lo que seguimos demandando libertad de todos los presos políticos en Nicaragua, Venezuela, El Salvador y Cuba.
Nos solidarizamos con los periodistas en México y demandamos justicia para aquellos que han sido asesinados por ejercer su trabajo de informar a la sociedad.
Alto total al unilateralismo.
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