El Departamento de Justicia presentó cargos por el ataque a las aeronaves de “Hermanos al Rescate”. En paralelo, el secretario de Estado dirigió un mensaje a la isla deslindando las sanciones del desabasto energético.
Metapolítica
Morelia, Michoacán, 20 de mayo de 2026.- El Departamento de Justicia de los Estados Unidos formalizó este miércoles una acusación penal en contra del expresidente de Cuba, Raúl Castro, y otras cinco personas, bajo cargos de asesinato y conspiración por el derribo de dos aeronaves civiles de la organización de exiliados “Hermanos al Rescate”, ocurrido el 24 de febrero de 1996 en el estrecho de Florida.
La acusación formal, presentada por el fiscal general adjunto interino Todd Blanche, señala que el exmandatario de 94 años —quien en ese momento se desempeñaba como ministro de Defensa y jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias— formó parte de la cadena de mando directa que ordenó el ataque con cazas de combate MiG, donde fallecieron tres ciudadanos estadounidenses y un residente cubano.
Organismos internacionales como la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) determinaron en su momento que las avionetas Cessna fueron abatidas en espacio aéreo internacional, lo que permitió a la fiscalía federal de Miami invocar jurisdicción para abrir el expediente judicial tras tres décadas del suceso. La medida endurece la política de presión de la administración de Donald Trump hacia la isla caribeña, luego de haber implementado un bloqueo energético en enero pasado que limitó el suministro de combustible.
Marco Rubio vincula la crisis a GAESA y no a sanciones
De manera paralela a la resolución judicial, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, emitió un videomensaje dirigido a la población cubana con motivo del Día de la Independencia de la isla, en el cual rechazó que los prolongados apagones de hasta 22 horas diarias deriven del bloqueo petrolero estadounidense.
Rubio atribuyó el desabasto de energía, alimentos y combustible al presunto saqueo de fondos públicos operado a través del conglomerado militar Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), fundado por Raúl Castro.
“Hoy Cuba no está controlada por ninguna Revolución, Cuba está controlada por GAESA, un Estado dentro del Estado que no rinde cuentas a nadie y acapara las ganancias de su negocio para beneficio de una pequeña élite”, manifestó el funcionario de la administración Trump, detallando que dicha firma concentra el 70 por ciento de la economía cubana, incluyendo el control de las remesas enviadas desde el exterior.
El secretario de Estado afirmó que, en lugar de invertir los dividendos comerciales en la modernización de las centrales eléctricas locales, la cúpula militar priorizó la edificación de infraestructura hotelera para extranjeros o la manutención de familiares en el exterior.
Ofrecen ayuda condicionada
En su discurso, Marco Rubio aseguró que el gobierno de Donald Trump busca establecer una nueva relación económica y política directa con la ciudadanía cubana, excluyendo los canales institucionales controlados por las fuerzas armadas.
Para mitigar la situación de emergencia, el jefe de la diplomacia estadounidense informó que el gobierno de EE.UU. ofrece una bolsa de 100 millones de dólares en asistencia alimentaria y médica, bajo la condición estricta de que los insumos sean distribuidos a través de organizaciones caritativas o de la Iglesia Católica, para evitar que los recursos sean absorbidos por la estructura comercial de GAESA.